De izquierda a derecha, Del Castillo, Óscar, Pepito, Lesmes, Molina, Cabrera (de pie), Onésimo Díaz, Juanito, Ávila, Jorge, Mauro y Felipe/ACAN
El Tenerife puntuó en su primera visita a El Madrigal, hace 37 años, y complicó la permanencia del Villarreal - Los castellonenses descendieron a Tercera en la jornada siguiente
Villarreal, 0; Tenerife, 0
Villarreal CF - Javi; Bernal, Folch, Pascual; Eusebio, Planes; Casco, Iznata (Puig), Burguete, Jorge y Flores.
CD Tenerife - Del Castillo; Lesmes, Molina, Pepito; Roberto, Cabrera; Medina, Bergara, José Juan (Laguna), Mauro y Juan Miguel (Manolo).
Árbitro - Fernández Lecue (Vizcaíno).
Incidencias - Domingo 21 de mayo de 1972. Estadio El Madrigal. Regular entrada. Molina recibió un banderín acreditativo de la primera visita del Tenerife. La reina de las fiestas patronales efectuó el saque de honor.
Cuando llega mayo, el pueblo de Villarreal celebra por todo lo alto la festividad de San Pascual Bailón, patrón del municipio. Y dentro de ese marco se produjo hace 37 años la primera visita del Tenerife a El Madrigal, donde disputa sus partidos desde siempre el "submarino amarillo". Para los lugareños, la alegría propia de estos festejos se mezclaba con la preocupación por la marcha de su equipo, a dos jornadas del cierre del campeonato de Segunda, metido en zona de descenso.
Los blanquiazules habían completado su tarea un par de semanas antes, con la consecución matemática de la permanencia. No se jugaban nada en Villarreal, donde tendría que haber concluido el curso, de no haber sido por el aplazamiento de una jornada en diciembre, para que los futbolistas celebrasen la Navidad.
Nada más iniciarse el choque quedó claro que los nervios atenazaban a los jugadores del Villarreal. Les podía la ansiedad por sumar los cuatro puntos en disputa y esperar algún tropiezo de sus competidores directos, Cádiz y Hércules. Encima, el árbitro dejó de señalar un penalty cometido sobre su extremo Casco, lo que encrespó a los seguidores locales, que la tomaron con Fernández Lecue. En medio de este clima enrarecido, Burguete falló dos ocasiones de gol clarísimas. La tarde no estaba para el Villarreal.
Inicialmente parsimonioso en la puesta en escena, el Tenerife tomó conciencia de sus opciones y lanzó varias contras con peligro antes del intermedio, igual que en la continuación. Incluso vio cómo el árbitro anulaba un tanto de Mauro, por tocar la pelota con la mano. Empeñado en superar a su rival por el centro, donde Molina y Roberto se aplicaban con solidez, el Villarreal acabó rindiéndose, incapaz de batir el marco de Pepe del Castillo. Muy tocado, en la jornada siguiente repitió marcador frente al San Andrés y descendió a Tercera.
Despojado de Juanito
El reencuentro con la Segunda División, después de tres años en Tercera, perdió su carácter feliz apenas dio comienzo la temporada. Seis fechas tardó el Tenerife en sumar su primera victoria del curso, frente al Cádiz, en medio de una preocupante sequía realizadora. Todo ello precipitó la destitución de Javier García Verdugo, el entrenador que había conducido al Tenerife en el ascenso de categoría, a quien sustituyó Héctor Núñez. Con el uruguayo en el banquillo mejoró el rendimiento del representativo, a pesar de que en plena temporada se vio privado de su estrella, el delantero Juanito, quien fichó en marzo por el Barcelona. En el plazo de una semana, el futbolista cambió la camiseta del Tenerife, con la que jugó por última vez el 12 de marzo, ante la Leonesa, por la azulgrana, con la que debutó el 19 en San Mamés.
Publicado el domingo 1 de novioembre de 2009 en el periódico "El Día"

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