El Atlético de Madrid recibió en su estadio al Real Hespérides hace sesenta años. Los laguneros acumulaban tres trofeos consecutivos como campeones de Tenerife. La victoria sonrió al primerdivisionario pero el equipo insular estuvo a punto de dar la sorpresa

Atlético de Madrid, 3; Real Hespérides, 2

Atlético de Madrid : Domingo (Pérez Zabala); Mencía, Tinte, Lecue (Arnáu); Farías, Cuenca; Juncosa (Burgos), Torres, Aguilar (Reparaz), Candía y Basabé.

Real Hespérides: Cándido; Miguel (Concepción), Jerónimo; Rosado (Melquiades), Pedrín, Arturo; Palma, Méndez, Florencio, Agustinada y Anita.

Goles : 1-0: Torres; 2-0: Reparaz; 3-0: Miguel, en propia puerta; 3-1: Palma; 3-2: Palma.

Incidencias: Sábado 19 de marzo de 1949. Estadio Metropolitano. Buena entrada. Tarde desapacible.

El pasado jueves se conmemoraron 60 años de un hecho singular en la historia del fútbol tinerfeño, que tuvo como protagonista al Real Hespérides, uno de los equipos legendarios de la Isla. El 19 de marzo de 1949, en medio de un parón liguero de dos semanas, el conjunto lagunero cumplió con la invitación que le hizo el Atlético de Madrid: jugar en su estadio, el mítico Metropolitano, ante miles de aficionados colchoneros.

Estrechamente vinculado al fútbol canario, del que se nutrió de numerosas figuras, el club madrileño valoró la trayectoria del Hespérides, que dos meses atrás había sumado su tercer trofeo insular consecutivo. La consideración de la que gozaba la escuela isleña movió a los rectores del Atleti a la organización de aquel partido.

Los rojiblancos comparecieron con cinco de los titulares con los que se había enfrentado al Valencia una semana antes (Domingo, Farías, Cuenca, Juncosa y Basabé). Entre quienes completaron el once local sobresalió el grancanario Manolo Torres, autor del primer tanto de la tarde, que se vio seguido, antes de llegar al descanso, de otros dos más.

El cuadro celeste espabiló en la segunda parte, especialmente en el tramo final, cuando el extremo  Palma batió en dos ocasiones a Pérez Zabala y a punto estuvo de dar la sorpresa. "El Hespérides estuvo desconocido y tan sólo hilvanó algún juego en el segundo tiempo", reconoció a la vuelta el preparador Augusto Hardisson.   

La clave de la WM

A juicio del comentarista Eduardo Teus, antiguo portero del Madrid y seleccionador nacional, la clave de la derrota encajada por el Hespérides radicó en que siguiese aferrado a la vieja escuela. En el fútbol nacional se había impuesto el sistema de la WM, con la introducción de un tercer defensor, el "stopper", en tanto que los cinco delanteros formaban algo así como una W y los cinco restantes, más atrasados, una M. Sin embargo, Hardisson uso en Madrid la estructura clásica: 2-3-5. "Únicamente en campos estrechos, pequeños y duros -no era el caso-, un equipo que sitúe de esa manera a sus jugadores podrá desenvolverse con relativo éxito", sentenció Teus. Lo curioso es que el veterano entrenador llegó a implantar, al inicio del campeonato tinerfeño, la WM, que tuvo que rectificar "por sugestiones de sus elementos rectores", indicaba la prensa de la época. Al margen de tal circunstancia táctica, el crítico de Unión Radio alabó al conjunto lagunero, "con jugadores que dominan el balón y que son hábiles en el regate y precisos en el pase". La precipitación en el desplazamiento aéreo, retrasado por un imprevisto, obligó a encarar el partido sólo doce horas después de aterrizar, durante la madrugada del mismo sábado. En opinión de Hardisson, esta circunstancia también pudo pesar, en medio de una tarde fría y ventosa.