El próximo martes, día 20, se cumplirán setenta y cinco años de la obtención del título insular que le valió al Tenerife su primera participación en el torneo de Copa, bajo la denominación de Campeonato de España, frente al Betis Balompié.
La afición isleña disfrutó el 20 de marzo de 1932 el instante más feliz de la entonces corta historia del CD Tenerife, que había sido fundado sólo diez años antes. La victoria cosechada ese día sobre el Iberia, el equipo del barrio del Toscal, le hizo campeón de la liga insular. Pero, sobre todo, le dio derecho a intervenir por vez primera en el Campeonato de España, el torneo del KO.
Los orígenes de este hecho hay que situarlos en la asamblea celebrada el verano antes por la Federación Española, que atendió la petición realizada por el fútbol canario, deseoso de tomar parte en la Copa. No obstante, la decisión resultaba como poco curiosa: los años impares jugaría el campeón de Tenerife y los pares, el de Gran Canaria.
En dieciseisavos de final, el rival iba a ser el Betis Balompié, desposeído del título de Real con la llegada de la República y que en esas fechas estaba a punto de lograr el ascenso a Primera, sólo tres años después de crearse la Liga. El tinerfeñismo guardaba un buen recuerdo del cuadro sevillano, que siete meses atrás había disputado tres amistosos en el Stadium santacrucero. En todos los casos se impuso el representativo, a pesar de que los verdiblancos vinieron como flamantes subcampeones de Copa.
El Tenerife contaba con un equipo de categoría, incluso tras la marcha de Ángel Arocha al Barcelona, al que sólo le hacía frente el Unión, del barrio del Cabo. En sus filas sobresalía Bernardino Semán, quien fue tentado por los barcelonistas para acompañar a Arocha (ese año incluso disputó dos amistosos con la camiseta azulgrana), aunque el club hizo valer su licencia federativa.
A bordo del “Villa de Madrid”, la expedición tinerfeña viajó hacia la Península el día 2 de abril, sumándose al equipo Rafael Morera, quien había jugado con el Real Madrid en las tres primeras ligas de la historia. El destino era Valencia, donde los blanquiazules jugarían como “locales” el primer partido de la eliminatoria, el día 10. Al césped de Mestalla saltaron Cayol; Llombet, Fernández; García II, Esquivel, Arsenio Arocha; Torres, Rancel, Arencibia, Semán y Luzbel. Dentro del equipo rival sobresalían dos futbolistas canarios, Timimi y Adolfo.
Los aficionados y la prensa valenciana mostraron su admiración por la actuación del Tenerife, al tiempo que reprobaron la parcialidad del árbitro con el Betis. Su interior zurdo García marcó un tanto en fuera de juego, mientras que Semán sufrió un penalti no señalado. Menos mal que, a falta de nueve minutos para el final, Arencibia logró el gol del empate, al rematar con la cabeza un córner lanzado por Torres.
Una semana después, en Sevilla, la historia fue distinta. Con el campo del Patronato Obrero abarrotado de seguidores béticos, en medio de un clima hostil hacia el Tenerife, los locales se hicieron dueños de la situación. Tras un gol anulado a Semán, por un fuera de juego cuestionado por la prensa local, el Betis marcó tres tantos antes de que se llegara al descanso, por obra de Romero (2) y García, de penalti.
En la reanudación del encuentro, con Cayol sustituido por Pestano, volvió a marcar García y sentenció la eliminatoria. De poco valió el gol de Torres. El Tenerife caía eliminado pero dejaba una agradable sensación en tierras peninsulares. De vuelta a la Isla, centenares de aficionados se dieron cita en el puerto capitalino para recibir a sus jugadores como héroes. Al cabo del tiempo, hasta seis de aquellos protagonistas figuraron en las páginas del álbum de la Primera División: Semán (Barcelona), Rancel (Betis), Arencibia (Atlético de Madrid), Cayol, Morera y Arsenio Arocha (Real Madrid).
Reportaje publicado en El Día (10 de marzo de 2007)

Mágnifico articulo conmemorativo de un gran acontecimiento en la historia del Fútbol canario. Era la segunda vez que se participaba en la Copa del Rey o Campeonato de España, pues la primera vez lo hizo el Real Club Victoria del Puerto De La Luz en 1930. Los citados Timimi y Adolfo vistieron los colores albinegros del llamado "Newcastle" canario.Y el CD Tenerife tenía ,tal vez ,el "mejor once" de su historia ( con futbolistas canarios) con Arencibia, Cayol, Luzbel, Semán, etc...
Leyendas del fútbol canario de antes de la guerra...
¡Felicidades por el blog!